sábado, 31 de octubre de 2009

Escuchando al principito...



Las personas mayores siempre tienen necesidad de que se les explique.
El astrónomo comunico su descubrimiento en un Congreso Internacional de Astronomía. Pero nadie le creyó debido a su manera de vestir. Afortunadamente para el asteroide B 612, un dictador turco impuso a su pueblo, bajo pena de muerte, el modo de vestir a la europea. Posteriormente, el mismo astrónomo dio nuevamente cuenta de su descubrimiento en 1920, y como llevaba un traje muy elegante, todo el mundo le creyó. Las personas mayores son así.
Si os he expuesto todos estos pormenores acerca del asteroide B 612, y os he confiado su número, es por las personas mayores. A éstas les gustan los números más que nada. Cuando les habláis de un nuevo amigo, jamás os preguntan acerca de lo esencial de esa persona. Nunca se les ocurre preguntarnos: “¿cómo es el timbre de su voz?” “¿Qué juegos prefiere?” “¿Colecciona mariposas?” Pero, en cambio os preguntarán: “¿Qué edad tiene?” “¿Tiene muchos hermanos?” “¿Cuánto pesa?” “¿Cuánto gana su padre?” Solamente entonces creen que lo conocen. Si les decís a las personas mayores “He visto una preciosa casa de ladrillos color rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado”, nunca llegarán a imaginarse cómo es la casa. Tenéis que decirles: “He visto una casa que vale cien mil francos”. Entonces sí exclamarán entusiasmados: “¡Oh, qué hermosa es!”
El principito.
… A veces me entristece darme cuenta de lo adulta que puedo ser…

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