jueves, 22 de octubre de 2009

Watanabe y Modori

- No es solo culpa mía. Me refiero a que yo sea tan poco afectuosa. Y lo reconozco. Pero si ellos…, si mi padre y mi madre…, si ellos me hubieran querido un poco más, yo por mi parte, ahora sería de otra forma. Y estaría mucho, pero que mucho más triste.

- ¿Crees que no te quisieron demasiado?

Ella volvió la cabeza y me miró fijamente. Hizo un gesto afirmativo.

- Yo diría que entre un "no lo suficiente y un nada de nada". Siempre estuve hambrienta. Aunque solo hubiera sido una vez, hubiera querido recibir amor a raudales. Hasta hartarme, hasta poder decir "ya basta. Estoy llena. No puedo más" Me hubiera conformado con una vez. Pero ellos jamás me dieron cariño. Solo sabían quejarse. Siempre igual. Así que pensé lo siguiente "Conoceré a alguien que me quiera con toda su alma los trescientos sesenta y cinco días del año" Estaba en quinto o sexto curso de primaria cuando lo decidí.

- ¡Qué fuerte! – Exclamé admirado- ¿Y lo has conseguido?

- No es tan fácil como creía- reconoció Midori. Reflexionó un momento contemplando el humo – Quizá sea por haber esperado tanto tiempo, pero ahora busco la perfección. Por eso es tan difícil.

- ¿Un amor perfecto?

- ¡No hombre! No pido tanto. Lo que quiero es simple egoísmo. Un egoísmo perfecto. Por ejemplo: Te digo que quiero un pastel de fresa, y entonces tu lo dejas todo y vas a comprármelo. Vuelves jadeando y me lo ofreces. "Toma Midori. Tu pastel de fresa", me dices. Y te suelto " ¡Ya se me han quitado las ganas de comérmelo!" Y lo arrojo por la ventana. Eso es lo que yo quiero.

- No creo que eso sea el amor – le dije con semblante atónito.

- Sí tiene que ver. Pero tú no lo sabes – replicó Midori-. Para las chicas, a veces esto tiene una gran importancia.

- ¿Arrojar pasteles de fresa por la ventana?

- Sí. Y yo quiero que mi novio me diga lo siguiente:"Ha sido culpa mía. Tendría que haber supuesto que se te quitarían las ganas de comer pastel de fresa. Soy un estúpido, un insensible. Iré a comprar otra cosa para que me perdones. ¿Qué te apetece? ¿Mousse de chocolate? ¿Tarta de queso?".

- ¿Y qué sucedería a continuación?

- Pues que yo a una persona que hiciera esto por mí la querría mucho.

- A mí me parece un desatino.

- Yo creo que el amor es eso. Pero nadie me comprende. - Midori sacudió la cabeza sobre mi hombro- Para un cierto tipo de personas el amor surge con un pequeño detalle. Y, si no, no surge...
Tokio Blues. Norwegian Wood.

4 comentarios:

  1. Hasta que punto el que te quiere te lo demuestra mintiendote...

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  2. Asombroso ! !

    Ahora entiendo mas a la mujeres, y me declaro en completa disposicion para cumplirles este tipo de "caprichos", claro, en una medida considerable.

    Dejando esto de lado, me llamo mucho la atencion este dialogo y por lo que acabo de investigar, sera un libro que muy pronto adquiera. Gracias por la recomendacion "adjunta".

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  3. No existe el hombre perfecto.... tampoco existe el amor perfecto... y ese es el chiste, estar en busca de ese amor perfecto y encontrarlo sólo en pequeños detalles o instantes que hacen que la persona que amas simplemente se acerque a lo que tu soñaste pero que siempre te deja insatisfecho... y por lo tano quieres mas de ese momento de amor perfecto. yo creo que vale la pena buscar ese instante

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  4. hello marla, mmm esta 2 tenis tu blog mmm mmm le hacen falta 2 que tres cosillas pero ahi la llevas.

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